El cerebro maneja información más allá de lo que está en nuestra conciencia. Por un lado, se encarga de procesos internos automáticos, y por el otro lado procesa información que puede o no llegar a ser relevante en el contexto en que nos encontramos. Por ejemplo, un estudiante puede estar leyendo un libro, importante para un ensayo que ha estado escribiendo, mientras percibe que la temperatura del cuarto ha ascendido, y huele el olor de café que proviene de la cafetera en la cocina. Estos son tan sólo unos datos básicos de los muchos que el cerebro está procesando paralelamente. Si el estudiante sigue enfocado en la lectura, es probable que deje de percibir la temperatura o el olor a café. ¿Por qué? Parece que el cerebro tiene formas de seleccionar qué información es más urgente y requiere más capacidad de procesamiento.

Aunque el cerebro puede manejar información que proviene de los sentidos, es a la vez bien selectivo con la información que se debe retener en dado momento. Tengo un amigo que por mucho tiempo vivió en una casa que quedaba al lado de una estación de trenes. Durante los primeros días después de mudarse a la casa, el ruido era tan imponente que no lo dejaba dormir. Sin embargo, al poco tiempo se acostumbró a tal punto que ya no escuchaba más el ruido de los trenes. Era como si su cerebro hubiese bloqueado tal distracción. Los únicos conscientes del ruido eran las personas que veníamos a visitarlo. 

Vemos entonces que hay una memoria sensorial que percibe información acerca de nuestro entorno por espacios de tiempo muy breves. Esa información se eleva momentáneamente en nuestra conciencia, pero tiende a desaparecer con rapidez. A la vez, el cerebro es capaz de suprimir ciertos estímulos que aunque vigentes, no adquieren prioridad en nuestra consciencia

Me pregunto entonces: ¿qué hace que ciertos estímulos se vuelvan relevantes y conscientes mientras que otros estímulos son minimizados o suprimidos por el cerebro? ¿Habrá una manera de hacer que ciertos estímulos ganen más importancia y que otros pierdan importancia?


Bibliografía:

Sousa, D. (2017). How the brain learns. Thousand Oaks, CA: CORWIN.